viernes, 6 de mayo de 2011

Otoño

...y así va el curso de mi vida... cambie de trabajo por los mismos pesos y más tiempo para mi familia, y por supuesto para mi, lo que por consecuencia, obviamente me deja más tiempo para éste pedacito de mi alma que dejo dando vueltas en Internet, bajo un seudónimo que intenta ser mi reflejo y que cualquiera puede leer.. pero en realidad, nadie sabe que soy yo....

Respecto a mi ex.... creo que a ratos lo extraño, o más bien su compañía, no lo sé... siento que necesito un abrazo, un susurro... una caricia.... sentirme querida, creo que el otoño ha marchitado en gran parte, mi necesidad de independencia, y ha hecho florecer mi sensibilidad... quiero un beso, un cómplice, un amante, un amigo....

Flamingo querido... estoy acá... muchas veces me , he acordado de ti, pero mi escaso tiempo me ha impedido comunicarme contigo....te envío un gran abrazo a la distancia, de esos me imagino, también siempre esperas....


1 comentario:

  1. No es patrimonio del otoño mi dulce amiga, aquí es primavera y, aunque mi tierra es gris y lluviosa, también tenemos días en los que dios enciende el conector de la luz y las flores brillan en mil colores, pero si el corazón necesita caricias las flores son menos blancas y el rosa que las adorna no deslumbra.

    Imagino tu otoño y tu melancolía, e intuyo que el dorado de los jardines de tu país te invite a desear largos paseos y en esos instantes necesites esa mano amiga de la que tan lindo nos hablas.

    Puedes estar segura de que al otro lado del océano la tienes, parece que son abrazos vacios que no se notan y pasan desapercibidos, pero esos regalos que nos hace la mente al traernos recuerdos mutuos son Más valiosos porque se hacen con el corazón y de buena gana, por eso te agradezco que hayas pensado en mí.

    Es por ejemplo como ahora que te escribo y me siento menos solo en este domingo que promete ser tan soso como los últimos, sin embargo he encontrado algo tuyo de nuevo y me has alegrado, son días y días de pasar por tu blog y verle siempre igual, pero hoy ha sido distinto y encima te has referido a mí.

    Supongo que es la vida que da vueltas, o quizá el poder de tu tierra, a la que echo de menos sin haber estado jamás allí; en cierto modo creo que esa parte mía de romanticismo, y que acá se está diluyendo, se ha quedado en mi idea idealiza del calor que me habéis ofrecido siempre.

    Por mi parte aquí me tienes, últimamente no escribo, no me apetece, intento buscar la inspiración pero no encuentro alicientes; también me gustaría empezar un blog nuevo pero la idea de construir algo en este momento me aturde.

    Recuerda, tienes mi corazón a tu lado, en este momento ya no vale nada, creo que mi tiempo ya pasó pero te aseguro que en un tiempo ya lejano fue brillante, tanto que a veces necesitaba ocultarlo para que no me lo desgarraran los pájaros de la desolación.

    Aunque al final lo consiguieron…

    Un beso niñuca.

    ResponderEliminar